El secreto no es ser la persona más en forma del sendero, sino administrar tu energía desde el primer paso.
Antes pensaba que agotarse a mitad de una caminata era simplemente parte de la experiencia. Salía a un ritmo rápido, con ganas de recorrer la mayor distancia posible, pero terminaba deteniéndome cada pocos minutos en la primera gran subida. Mientras tanto, otros excursionistas parecían avanzar de manera constante durante todo el día sin quedarse sin aliento. Con el tiempo, me di cuenta de que no necesariamente estaban más en forma que yo: simplemente administraban mejor su ritmo.
Eso cambió mi manera de hacer senderismo. En lugar de intentar ir más rápido, empecé a intentar llegar más lejos y, sorprendentemente, terminaba cada caminata sintiéndome más fuerte.
La respuesta breve
Para evitar cansarte durante una caminata:
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Comienza a un ritmo cómodo
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Mantente hidratado
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Come pequeños tentempiés con regularidad
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Lleva solo lo que necesites
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Toma descansos breves
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Usa calzado cómodo
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Mejora tu condición física gradualmente
La mayor parte del cansancio al hacer senderismo se debe a un ritmo inadecuado, no a la falta de condición física.
1. Comienza más despacio de lo que crees
Uno de los errores más grandes que cometen los principiantes es caminar demasiado rápido al principio.
Mientras tus piernas están frescas parece fácil, pero gastar demasiada energía al comienzo suele provocar cansancio más adelante.
Un ritmo constante suele ser más rápido a lo largo de toda la caminata que alternar entre apresurarse y descansar.
Me di cuenta de que en realidad terminaba las caminatas antes cuando dejé de competir durante el primer kilómetro y medio.
2. Bebe agua con regularidad
La deshidratación puede hacerte sentir:
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Cansado
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Decaído
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Menos concentrado
En lugar de esperar a tener sed, toma pequeños sorbos durante toda la caminata.
En días calurosos o en rutas más largas, también puede ser útil reponer electrolitos.
3. Come antes de sentir hambre
Tu cuerpo necesita un suministro constante de energía.
En lugar de comer una sola comida abundante, muchos excursionistas experimentados comen pequeños tentempiés cada 30 a 60 minutos.
Algunas buenas opciones son:
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Mezcla de frutos secos
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Frutos secos
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Barritas energéticas
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Fruta deshidratada
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Carne seca
Los pequeños tentempiés ayudan a mantener constantes tus niveles de energía.
4. Mantén ligera tu mochila
Cada kilogramo adicional se nota más después de varias horas caminando.
Lleva lo esencial, pero evita empacar cosas que probablemente no usarás.
Una mochila más ligera significa:
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Menos tensión en los hombros
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Menos presión en las rodillas
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Más energía para el sendero que tienes por delante
5. Toma descansos breves
Esperar hasta estar completamente agotado no es la mejor estrategia.
En su lugar:
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Detente unos minutos cada aproximadamente una hora
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Bebe agua
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Come un tentempié
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Estira las piernas si es necesario
Los descansos breves te ayudan a recuperarte sin dejar que los músculos se enfríen demasiado.
6. Usa zapatos cómodos
Los pies doloridos hacen que todo el cuerpo se sienta más cansado.
Elige un calzado que:
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Te quede bien
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Tenga buen agarre
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Ya esté adaptado a tus pies
Unos zapatos cómodos te permiten concentrarte en disfrutar de la caminata en lugar de pensar en tus pies.
7. Aumenta la dificultad gradualmente
Si te estás preparando para caminatas más largas, aumenta la distancia con el tiempo en lugar de intentar hacerlo todo de una vez.
Las caminatas habituales, las excursiones más cortas y el entrenamiento en cuestas ayudan a mejorar tu resistencia y hacen que las caminatas futuras parezcan más fáciles.
Un breve apunte sobre el ritmo al caminar
Uno de los mejores consejos sobre senderismo que he escuchado es: «Camina a un ritmo que te permita mantener una conversación». Si respiras tan fuerte que no puedes hablar cómodamente, reducir un poco la velocidad normalmente te ayudará a llegar mucho más lejos sin agotarte.
Mi conclusión personal
Evitar el cansancio durante una caminata no consiste en caminar más rápido ni en esforzarte más. Consiste en regular tu ritmo, mantenerte hidratado, comer con regularidad y llevar solo lo que necesitas. El senderismo está hecho para disfrutarse y, cuando administras bien tu energía, pasas menos tiempo contando los kilómetros y más tiempo apreciando el recorrido.